Después de hablar con el médico, Ana regresó a la habitación del hospital, sólo para encontrar a Javier allí, solo. El niño tenía una expresión de tristeza en su rostro, mirando hacia adelante, perdido en pensamientos desconocidos para ella.
— ¿Qué sucede, Javier? ¿Tienes algo en mente? —preguntó Ana con preocupación.
— No.
Javier negó con la cabeza. Sólo pensar en cómo Lucas había dejado el lugar con tal tristeza, le dolía el corazón. ¿Había sido demasiado duro con sus palabras hoy? ¿Lucas no