Nunca se le ocurrió que su madre pudiera ser alguien tan cruel, capaz de actuar así por el interés propio.
—No tomaré a su hijo, madre, y en adelante, por favor, no haga nada inapropiado a Ana y a las personas a su alrededor. Si hay una próxima vez... temo que tendré que enviarte de vuelta al extranjero.
Tras terminar de hablar, Lucas colgó el teléfono.
Isabel, furiosa, lanzó su teléfono al suelo, haciendo un gran ruido.
No se esperaba que el siempre respetuoso Lucas, por esa mujer y su hijo ile