Luna, con la cara llena de alegría, quería que Lucas se probara lo que le había llevado para verlo, pero el hombre parecía estar completamente distraído.
—Guárdalo en el armario.
Tras soltar esas palabras, Lucas fue el primero en bajar las escaleras.
Luna se sintió desalentada. Apretó los labios, desde que propuso el compromiso, la actitud de Lucas siempre había sido así, ni fría ni cálida. No parecía su prometida, sino más bien una extraña.
Decir que no le importaba sería mentir, Luna respiró h