Lucas abrió la ventana del coche, dispersando el aroma del humo, antes de llamar a David para que lo llevara de regreso a la oficina en coche. Aunque su mano aún no había sanado, Lucas ya había retomado su ritmo habitual de trabajo. Sumergirse en el trabajo le permitía tener menos tiempo para pensar en las personas y cosas que no debería, lo que lo hacía sentirse mucho más tranquilo. David llegó rápidamente y llevó a Lucas a la oficina en coche.
...
Unas horas más tarde
El avión en el que viajab