Ana se calmó, y una vez que su estado de ánimo se estabilizó, se levantó, se cambió de ropa y tomó el auto hacia el campo. Siguiendo la ruta que recordaba, rápidamente encontró la tumba de sus abuelos maternos.
Al ver la tumba, maltratada por el paso del tiempo, Ana no pudo evitar recordar muchos eventos del pasado. Sus abuelos maternos solo tenían una hija, su madre, y ella era la única hija de su madre, por lo que siempre la habían mimado. Desde su infancia, cualquier cosa buena siempre se res