Las palabras de Luna ayudaron a Hugo a calmarse gradualmente. Tomó una profunda respiración, golpeó suavemente el dorso de la mano de Luna y se disculpó por el incidente de hoy: —Tienes razón, no podemos permitir ningún escándalo esta noche, es Lucas quien te ha fallado.
Al escuchar estas palabras, Luna se sintió un poco más tranquila, pero no lo demostró. Sacudió la cabeza y dijo: —No es su culpa, es que no soy lo suficientemente buena para que Lucas me quiera.
Viendo su madurez y entendimiento