Ana López suspiró y levantó la vista para ver dónde estaba. No conocía este lugar, parecía tan remoto que no había ni un solo carro a la vista.
Ana López no tuvo más remedio que caminar y esperar a ver si pasaba algún carro y la llevaba.
...
Después de que el carro arrancó, David Ruis miró la carretera que había a sus espaldas y se dio cuenta de que aquel lugar era tan remoto que Ana López no podría volver si nadie la recogía.
—Señor Lucas, ¿me temo que la señora sola ...
—¿Quiere bajar para a