Ana apretó lentamente su teléfono móvil, parecía que realmente había estado pensando demasiado en sí misma. Al ver esas palabras, sintió una gran ironía y rápidamente eliminó toda la conversación, bloqueó y eliminó el número de Lucas, para evitar que su cerebro tuviera un mal funcionamiento y contactara a este hombre de nuevo. Así, con los ojos cerrados y sin molestias, dejó su teléfono a un lado.
Sentada en el autobús, Ana miraba por la ventana. Dado que Lucas ya había seguido adelante, quizás