Las dos mujeres no se dejaban, y en poco tiempo empezaron a pelearse de verdad. El drama atrajo a muchos transeúntes que acudían a la tienda, y pronto ésta se vio rodeada por un numeroso grupo de personas.
El dueño de la tienda llamó a los guardias de seguridad, que separaron a las dos mujeres.
Irene Sánchez, que había sido una niña mimada desde pequeña, no era rival para Ana López, y tras la pelea, no sólo no tenía la ventaja, sino que recibió varios golpes, y tenía un aspecto terrible.
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