La noticia, con el apoyo de todos los medios de comunicación, desató de inmediato una enorme ola de opinión pública, ya que se trataba de una cifra tan grande que la gente normal ni siquiera se atrevería a imaginar.
Silvia, estando en las afueras, también recibió la noticia. Para evitar ser rastreada, había apagado su teléfono mucho antes. Después de asegurarse de estar a salvo, lo encendió para revisar los mensajes.
Al encenderlo, recibió muchas alertas, incluidas llamadas de Lucas y de su fami