Ana estaba completamente ajena a la situación. Al regresar al hotel donde se hospedaba, se sintió muy frustrada por cómo, a pesar de haberlo planeado todo tan meticulosamente, las cosas no salieron como esperaba y tuvo que volver de manera tan decepcionante. Probablemente esto significaría un retraso aún mayor para Adelina.
Al verla así, Adelina le dio unas palmaditas en el dorso de la mano a Ana.
—No te culpes, Ana, temer a la cirugía es una reacción humana normal. No te preocupes tanto.
Al esc