La reacción de Lucas sorprendió a Lucío, quien había pensado que al menos mostraría algo de disgusto ante su propuesta. Pero no fue así.
Parecía que realmente no le importaba a quién se le otorgaría la herencia del Grupo Hernández.
Lucío frunció el ceño, pero luego sacudió la cabeza, desechando esa extraña sensación.
Cuando Lucas vio que Lucío no tenía más que decir y observó el ambiente del bar, poco adecuado para alguien que aún no se había recuperado completamente, decidió irse.
—Si no hay