Javier y Jose también hacían tiempo que no veían a Teresa, y de vez en cuando preguntaban dónde había ido su abuela, por qué no la habían visto durante tanto tiempo.
Sin embargo, Ana, temiendo que pensaran cosas sin sentido, no les había revelado la verdad.
Ahora que Teresa finalmente había despertado, ya no había necesidad de seguir mintiéndoles.
Adelina, llevando a los dos pequeños, llegó al hospital con la mayor rapidez. Al llegar, Javier y Jose miraron a Adelina con curiosidad.
—Adelina, ¿es