—Digo esto no porque sea una persona desinteresada, sino porque Luz alguna vez inyectó un virus en mí, y ahora que ella ha muerto, no puedo encontrar ninguna pista. Así que solo me queda buscar al verdadero culpable detrás de todo para encontrar alguna esperanza.
Ana, viendo que sus palabras parecían tener efecto, decidió también ser abierta y franca, explicando su propósito.
Sin familiares ni amigos, Ana pensaba que Gloria también entendería que nadie haría algo tan ingrato y arduo sin razón. A