Silvia, quien había infiltrado a alguien en la familia Hernández, ya había sido informada del accidente automovilístico de Lucas. Al enterarse de que Lucas estaba herido, Silvia estaba más preocupada que nadie y sabía que la familia Hernández estaba en desorden, un momento oportuno para ella para intervenir.
Sin embargo, aparecer de repente solo levantaría sospechas sobre cómo conocía esta información interna, por lo que Silvia solo podía esperar, buscando el momento adecuado para ofrecer ayuda.