La llamada fue directamente para Ana. Después de esperar un poco, ella finalmente respondió.
—Hay un pequeño problema en la empresa, así que tengo que volver al país por un tiempo. ¿Están bien quedándose aquí?
—No hay problema.
Ana estaba algo sorprendida, pero después de pensar un poco, no le pareció extraño que hubiera un problema en la empresa. No preguntó más, al fin y al cabo, los asuntos de Grupo Hernández ni le interesaban ni los conocía.
—¿Algo más? —La voz de Ana era fría y distante. Lu