Isabel, al escuchar las palabras de Lucas, sintió de repente una opresión en el pecho y llevó su mano al corazón.
—Lucas, has hablado tanto... ¿Acaso no quieres escucharme explicar? Es cierto que busqué a alguien para alejar a Ana, pero no soy tan cruel como para desear su muerte...
Mientras Isabel se explicaba, el teléfono de Lucas sonó.
Después de contestar, la expresión de Lucas se volvió cada vez más fría y, al final, rió sin enfado.
—Madre, qué coincidencia, el hombre que enviaste para busc