—Tía, tú has sido la salvadora de mi papá. ¿Para qué entonces tanta formalidad? Además, normalmente no aceptamos regalos de extraños, ¿verdad? — Javier, al ver la situación, habló con madurez, y José asintió también.
Lucas originalmente estaba preocupado de que los dos pequeños dijeran algo incómodo, pero se sorprendió al verlos tan corteses. Por un momento, no supo cómo reaccionar.
Isabel, al ver que los niños no mostraban gran resistencia hacia Silvia, sintió alivio en su corazón.
—Tienes raz