Justo cuando las palabras de Isabel habían cesado, Silvia se apresuró a defender a Lucas.
—Tía, yo puedo manejarme aquí por mi propia cuenta, Lucas ha regresado al país, pero por poco tiempo, sería mejor que gastara mejor ese tiempo contigo y con los niños. Además, en la empresa también hay mucho por hacer, no es necesario que él se desgaste tanto.
Viendo esta reacción, Isabel se sintió aún más satisfecha con Silvia. El poder de la familia Hernández ya no necesitaba tanto una alianza empresarial