Adelina apretó los labios, entendiendo perfectamente que si Ana había seguido a Lucas, debía haber sido bajo coacción. Con la personalidad de Ana, no era posible que dejara a su madre atrás y se fuera sola...
Pero incluso así, Adelina no podía simplemente quedarse viendo cómo Teresa era llevada. Sabía que de hacerlo, solo convertirían a Ana en una víctima más vulnerable. Eso era algo que no estaba dispuesta a tolerar como amiga.
—No, no puedo permitir que se lleven a la señora así como así. Si q