Adelina reflexionó un rato y llegó a la conclusión de que no podía dejar a Ana sola aquí con la conciencia tranquila.
Aunque había pedido tiempo libre, no podía quedarse indefinidamente en el extranjero sin darle explicaciones a la familia Alejandro. Así que la mejor opción era que Ana volviera a su país natal con ella.
Los niños probablemente estarían allí también, quizás incluso tendrían la oportunidad de verlos.
Además, si Ana cambiara de opinión y dejara de oponerse a la familia Hernández, e