59. Un lugar mágico
Nuestra primera noche de bodas la pasamos en un hotel, en la camioneta tenemos nuestra maleta y mañana partiremos a nuestro destino de luna de miel, al entrar en la habitación de inmediato Michael me toma entre sus brazos y me apoya contra la pared, su boca es exigente sus manos se aferran a mi vestido como si deseara arrancarlo, es claro que el deseo se ha apoderado de él y yo me siento igual he pasado toda la noche deseándolo, sintiéndome tentada por sus caricias y besos robados, pero ya está