Capítulo veintisiete.
Henry.
Cuando pase por ella pude jurar que no pude quitarle los ojos de encima y tampoco quitarle mis manos de su cuerpo, la había extrañado.
Había extrañado el tiempo que habíamos pasado juntos bajo las sábanas y también sobre cualquier superficie siendo unos adolescente hormonales.
Ese vestido se le ve demasiado bien y se lo dije demasiadas veces, es más baja que yo aún si mide 1.75, yo mido 1.98.
Tengo ganas de tomarla entre mis brazos y hacerla sentir bien, quiero que sea en el único hombre