— Lo siento Alessandro, pero no voy a permitir que alguien más me arrebate aquello por lo que he venido y aquello que yo considero mío - Ava tenía una sonrisa victoriosa mientras observaba al hombre que yace inconsciente en su cama.
— Señorita, hemos llegado a Grecia— informa una mujer.
— A partir de este momento me vas a decir Señora Morgan - Expuso Ava mientras se acomoda su cabello teñido de rubio.
— Por supuesto señora Morgan - La mujer se alejó de Ava mientras ella observa a Alessandro, la