CAPÍTULO 152. REMORDIMIENTOS
En ese momento, Mateo también entró para informar que había llegado el funcionario que presidirá la ceremonia junto con su secretaria. Además, que también había llegado Diego y su familia.
—¡¡¡Te ves muy bella, hermana!!! —comentó él, abrazando a esta y deseando lo mejor para ella, como para su amigo.
—¡Lamentablemente, quien siembra vientos, recoge tempestades! —clamó ella con tristeza, arrepentida y abrazando a Mateo, agradeciendo que precisamente él, era quien estaba ahí deseando lo mejor, l