CAPÍTULO 150. ALERGIAS...
—¡Dios! Mi amor, no voy a seguir asistiendo a reuniones con Cárdenas y su mujer, porque podrán arriesgar a mi hija —afirmó Marcos, sintiéndose peor de lo que ya estaba. Pensando, que no puede seguir ayudando a Marisol, puesto que le puede traer problemas con Claudia.
—¡Tranquilo! Mi amor puede ser por el embarazo que estoy tan sensible a los olores. Solo que vas a tener que bañarte antes de acercarte a mí, al llegar de la calle —aseguró ella.
—¡Yo, sí creo! —respondió él, colocando en la mesita