Como meses atrás, nuevamente hay una chica que se encuentra frente al espejo observando su reflejo en él. La primera vez, estaba ansiosa por conocer cuál destino que le aguardaría trabajar para en el conglomerado Constantino. Tenía pautado que en dos años, luego de un arduo trabajo, se ganaría una posición en la sede más cotizada del mundo, «el Monte Olimpo», como mucho lo denominan. Sin embargo, lo consiguió dos meses después de su entrada, aunque no por las razones con que lo planificó. Eso n