Mundo ficciónIniciar sesiónRío de Janeiro en mayo era exactamente como lo recordaba: el otoño carioca todavía mantenía días calurosos, pero con una brisa más suave que hacía los paseos mucho más agradables. El cielo azul infinito y esa energía vibrante que solo la ciudad maravillosa conseguía tener continuaban intactos. Zoey y yo habíamos llegado la noche anterior, y despertamos temprano para resolver la cuestión más importante del viaje: la prueba final de mi vestido de novia.
La tienda era el mismo lugar donde Zoey había trabajado por años antes de conocer a Christian. Vitrinas impecables, maniquíes posicionados como obras de arte, y ese aire de sofisticación que siempre había caracterizado el establecimiento.
"¿Preparada para ver cómo te tratan ahora?", le pregunté a Zoey, curiosa por presenciar la diferencia.
"Va a ser interesante", respondió ella con una sonrisa traviesa.
Apenas pisamos la tienda y la transformación fue inmediata. Las mismas empleadas que antes veían a Zoey co







