Mundo ficciónIniciar sesiónLa ciudad que nunca duerme bullía bajo el cielo nocturno de Nueva York cuando Ellis Barker descendió del avión privado que la devolvía a la ciudad. Sus ojos, profundos y marrones, absorbían el paisaje urbano, pero su enfoque estaba en un hombre impecablemente vestido que la esperaba al pie de la escalera. El chófer de Kenji Ito, líder de la Yakuza, la saludó con una reverencia cortés, indicándole que lo siguiera.
En







