Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl aeropuerto del Norte de Monterrey tenía esa luminosidad particular de los aeropuertos del interior del país que no intentan ser monumentales sino funcionales: pasillos amplios, señalización clara, el olor específico del café que se sirve en vasos desechables a las diez de la mañana y que resulta reconfortante de una manera que ningún café de especi







