Capítulo 30: Una trampa.
Alexis Kontos
La mujer se deslizó en el asiento frente a mí y comenzó a conversar conmigo, yo a este punto había bebido lo suficiente. La recorrí de pies a cabeza, y me parecía haberla visto, me concentré en su aspecto, pero con las luces de la discoteca no podía identificarla bien, sobre todo, porque cargaba accesorios faciales en el rostro, que brillaban con el reflejo de la luz.
Mientras conversábamos, la sensualidad en su voz y sus movimientos me intrigaron. Parecía conocerme mejor de lo qu