ARYA
Encontrarme a Zac ya es malo, pero el que Dominic me haya seguido y esté frente a nosotros, es peor, el miedo me paraliza, ¿escuché bien? No soy un perro o una cosa para que diga que es mi dueño, maldito… el aire se me atasca en la garganta.
—No me digas —bufa Zac—. ¿Hablas de mi chica?
Mueve el cuello con estrés, sé muy bien lo que eso significa, él se está preparando para pelear.
—No hables de ella como si la conocieras —Dominic se quita el saco y me lo lanza—. Cuida esto por mi.
—Id