MEGAN
Termino de firmar la salida de mis prácticas y me despido de Ana Karen, la recepcionista, una mujer de cuarenta años con la que me llevé bien desde el primer día. Estos meses me han servido mucho para poder explotar las habilidades que tengo en el rango de hotelería, carrera que con esfuerzo ayudé a mi madre a pagar, y que en el fondo me gusta, soy buena en lo que hago, no me quejo.
Morgan se ha encargado de darme todas las herramientas que necesito, no somos nada formal, tampoco es mi n