Capítulo 11. Llamadas... *Marco*.
Yo no podía parar de pensar en Elisabeth y le comencé a rezar de nuevo cada noche para que ella tomase la decisión de tener ese bebé. Recuerdo aquel día porque era tarde y fin de año, treinta uno de enero, y hacía tanto frío que no parecía estar en Nápoles, la ciudad más fogosa de Italia en todos los sentidos posibles.
_No sabía si era buena idea llamarte pero... solamente necesitaba escuchar tu voz.
Ella no contestó y yo no quería propasarme.
_¿Qué planes tenéis tú y Jayden?
_Nada interesan