Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa verdad nunca me han gustado los domingos por la tarde, literalmente los odio, casi siempre las calles están desiertas, hay poco movimiento y el día casi siempre está de flojera, y eso estando en mi apartamento, pero la verdad que estar en la casa de Barry me resulta aún más nefasto y aburrido. En realidad, sólo estoy dando vueltas de aquí para allá en la habitación que me asignaron.
No tengo a mi Pinky, y la extraño demasiado, aunque sé que mi mamá la estará cuida







