Por su lado, Jiang Sese estaba enfurecida. No podía creer que Li An podría ser tan descarado. Lo que había pasado entre ellos ya era un trato hecho, pero ahora…
Ella había recibido una pequeña fortuna por el bebé, que le indicaba que el cliente no era una persona ordinaria. Pero este Li An, por otro lado, era completamente “ordinario”, de pies a cabeza. No pensaba que este hombre tenía las características de la familia que la había contratado, pero no podía obviar la evidencia…
“¿No me darás