El tono de Jin Fengchen era seguro: “Sí, quiero ver a Johanne”.
Kleist dudó un momento. Supuso que el deseo de Jin Fengchen de ver a Johanne estaba más o menos relacionado con el incidente actual.
Por ahora, la casa real no le tocaría por su propio interés y para ahorrarse una humillación.
Sin embargo, temía que utilizaran tácticas secretas...
Si Johanne daba un paso al frente, podría hacer que el resto de la familia real abandonara su deseo de tratar con Jin Fengchen.
Sin embargo, Kle