❍[DULCE ]❍
—No me niegues tu sabor Alessa —la voz era gruesa, profunda, sin embargo no dejaba de ser una petición.
Se acomodó mejor entre sus muslos abriendo un poco más sus piernas, volvió a arremolinar la lengua en su ombligo y sintió cómo el cuerpo de Alessa se estremecía. Fue besando despacio, descendiendo poco a poco, llegó al montículo de su sexo, en donde se detuvo e hizo lo de siempre dejar una marca, besó, mordió y luego lamió. Sintió el placer de su esposa cuando ella levantó las cade