Mundo ficciónIniciar sesiónNarrador.
Ella escuchaba los jadeos de asombro de su hijo y sentía más curiosidad, pero le estaba dando su espacio. Mientras su corazón late desbocado con miedo a equivocarse. Su esposo también la miraba asombrado, quizás Adelina tenía razón y él no quiso creer en sus presentimientos. Sentados en la cama escuchaban cada murmullo de parte de Boris, a quien le cuesta aceptar que







