LETIZIA DELPHINE
No he tenido un sueño decente en días porque Blaze no deja de alterarme la mente. Desde la fiesta de Radimir, no puedo sentirme tranquila cada vez que lo veo. Menos mal que soy buena fingiendo.
Cuando me enfrento a Blaze, puedo actuar como si no me importara, como si nada cambiara en la forma fría en la que lo trato, aunque la verdad es que lo único que quiero es alejarme de su presencia.
No puedo evitar recordar cómo me miró cuando le dije que quería irme a casa aquella noche,