ADRIANA
¿A dónde iba a ir desde aquí? No tenía ni idea. Arrastré mi maleta conmigo, las lágrimas corrían por mis ojos. ¿Qué iba a hacer? ¿Dónde me alojaría? ¿Tendría que volver a esa casa? Para enfrentar tanto a mi hermana, cuya traición se siente como un ataque personal, como a mi marido, cuyas acciones apestan a engaño. No tuve otra opción. No puedo quedarme en las calles, sé lo peligroso que puede ser por la noche. Mi única y última opción era volver a esa casa llena de malos recuerdos y per