Capítulo 26.
Ayuda Inesperada.
Hannah.
Sam se acercaba cada vez más a mí, yo respiraba con dificultad debido al temor, Barack me observaba con sus ojos cargados de furia, no comprendía si me mataría o intentaría ayudarme, mi verdugo se detuvo justo a mi lado, a pesar de tratarse de un hombre con un cuerpo envidiable, sentía repugnancia y temor.
—¡No me toques Sam!, me da asco verte. —Sus labios rozan con los míos, puedo sentirlo en la parte baja de mi cuerpo, lo cual logró estremecer por comple