~Mia~
Mi corazón dio un vuelco cuando la puerta se abrió de nuevo. ¿Por qué había vuelto tan pronto? ¿No aguantas unos minutos sin mí?
¡Dios mío!... No te hagas ilusiones, Mia.
El aroma que llenaba la habitación me era familiar, pero no se parecía en nada al de Edward. Mi espalda se tensó al oír los pasos de mi padre acercándose a la cama.
Había alguien más con él. Una mujer. ¡Dios mío! Espero que no sea quien creo. Sentí un nudo en el estómago de asco. ¿Qué hace aquí? ¿Cómo se atreve a venir c