Mundo ficciónIniciar sesiónRonan soltó lo que era seguramente su decimoctavo suspiro de la noche. Estaba sentado en uno de los colchones de la habitación que les habían asignado a Dan y a él, con la espada apoyada en la pared. La habitación era pequeña, sobre todo para compartir, pero de alguna forma se las habían arreglado para meter en ella dos camas, una diminuta mesita de noche con una lamparilla que delimitaba el espacio entre ambas camas, y en una esquina cercana a la puerta, un ropero.
No es que a Ronan







