Mundo ficciónIniciar sesiónMarcos se quedó en el marco de la puerta.
No para impedir que saliera. No para ayudar. Se quedó ahí porque no había ningún otro sitio donde pudiera estar en ese momento que no fuera exactamente ese: de pie en la puerta del cuarto de Valentina, con los brazos a los lados y la cara de alguien que ha decidido que si esto va a ocurrir, va a ocurrir con él mirándolo.
Valentina doblaba ropa. La ponía en la maleta. Volvía a







