Mundo ficciónIniciar sesiónLa casa era diferente sin él. Valentina lo descubrió a las nueve de la mañana del primer día, cuando bajó a la cocina y el olor era solo café y no café y sándalo y trabajo, y la diferencia entre los dos olores era exactamente la distancia entre una casa donde alguien vive y una casa donde alguien espera. Tres días. Había dicho tres días. Y Daniela llegaba en cuatro. Las matemáticas eran sencillas y aplastantes







