Capítulo 73 Hermano.
— Entonces, él nos ama. — dijo Dalia, viendo a Shen recostado en un sofá, donde un grupo de enfermeros lo había dejado sin un mínimo de cuidado, quizás como venganza por las miradas que el oriental les había dado mientras la atendían, horas antes.
— Eso dijo y yo le creo. — aseguro Lizbeth, aun tomando la mano de Dalia y con la otra acariciando su vientre. — ¿Tú le crees? — consulto con cierto temor, aun así, siempre confiaría en Dalia y su criterio, sabía que era mucho mejor que el de ella.
—