Mundo de ficçãoIniciar sessão—No me digas eso —Nathe comenzaba a sentir como si toda su riqueza se le fuera de las manos—. Yo no te conozco, pero te quiero en mi vida.
—No soy buena, estrellita, si eres inteligente sabrás alejarte de mí, es lo mejor —Alexandra le guiñó un ojo y antes de seguir caminando se detuvo, volteó y le sonrió a







