CAZADOR
Nunca tuve la intención de decirlo. Fue cruel sacar a relucir su pasado. Fue la cosa más insensible que me había pasado por la cabeza. Por retorcido que fuera lo que Curtis quería hacer, sabía que solo me cuidaba. Sin embargo, el calor del momento y la mirada fija en mí nos acorralaron a mí y a mi lobo. Fue lo único que pude decir para romper la cadena de la locura, pero mientras lo veía convertirse en un mar de lágrimas y tortura mental, me pregunté si todo aquello valía la pena por la