Capítulo 33: En el cielo y en el infierno.
—Bernadette Baskerville, ¿Quieres ser mi esposa? ¿Quieres darme el honor de ser tu quien me acompañe el resto de mi vida? —
Bernadette sentía lágrimas de emoción acumulándose en sus ojos color violeta. Frente a ella, estaba arrodillado Henrick Godric con aquel hermoso anillo que reconoció al instante como el anillo que siempre usaba la madre de este. No sabía que decir; era casi como quedarse sin palabras, o que estas se quedaran atoradas en su garganta. Su mente peleaba desesperadamente contra